En los momentos de crisis económica generalizada, todos pierden de alguna manera. El poder adquisitivo de la sociedad en general decae y por tanto sobrevivir requiere de grandes dosis de imaginación y como no, de ciertos conocimientos prácticos sobre marketing (o lo que es lo mismo, del mercadeo).
Observe su alrededor con mucha atención. Su cliente es su jefe, el mandamás, el que trae a su comercio la paga semanal de sus hijos, el que le pone el plato de lentejas, el que paga su hipoteca. En un pueblo de 8000 habitantes, uno suele escuchar a diario que todos se conocen. Eso NO es cierto del todo. Los del pueblo no conocen a los de la playa y viceversa. A penas conocemos a los del barrio y con suerte a algunos cientos de personas (entre familiares, amigos y vecinos) y desde luego no en la profundidad que necesita su negocio.
Tendemos a imaginar con mucho realismo unas pautas de comportamientos y tópicos que no siempre se cumplen y por ello se esfuman muchas oportunidades para aumentar sus beneficios. Todos somos clientes y todos diferentes, aunque hay cosas que nos unen, que nos agrupan, que nos hace hasta en cierto punto predecibles. Si usted nunca se comería una tortilla de aspecto reseco y con moscas puede imaginar que sus clientes tampoco. Esta lógica tan aplastante carece de importancia para muchos restauradores que ven perder su clientela con facilidad cuando aparece competencia (es un ejemplo como otros cientos en cada sector)
Cuando conoce bien a sus vecinos puede entender sus necesidades, dificultades y caprichos. Eso le hace ser experto en elegir los PRODUCTOS que van a gustarles o necesitan. Intente agradarles. Que vean que se preocupa por ellos. Su negocio debe ocuparse de ofrecer un buen PRODUCTO, esto significa también una buena atención, servicio, garantías, compromiso y puntualidad, aliñadas con una sonrisa que es el más barato de los adornos que pueda poner en su tienda.
Preocúpese de que sus productos tengan un PRECIO a la altura de las expectativas de sus clientes (eso no quiere decir que sea barato, a veces la gente que busca lo exclusivo no compra lo más barato). Piense en sus clientes y estipule formas de pago que se adapten a las condiciones de su segmento de mercado. ¿Puede usted utilizar un datáfono? (para que la gente pueda pagar con tarjeta). Hable con sus entidades financieras y descubra las opciones que hay a disposición de cada tipo de negocio para que pueda vender con menos trabas.
Sitúe su negocio en un LUGAR visible. Es importante que no pase desapercibido y que tenga unos buenos accesos. Si no dispone de un lugar ideal, intente sacarle partido a estas condiciones con unos buenos rótulos y esfuércese porque le encuentren con facilidad. Piense que tal vez tener cerca muchos competidores y otras tiendas hace que se aunen esfuerzos y atraigan mucha más gente. Una feria del comercio como Firpobla ofrece oportunidades a todos.
PROMOCIONE, haga publicidad, que no es más que dar a conocer. Que todos sus clientes sepan que usted tiene el producto que ellos han estado buscando, el servicio que siempre han esperado y el compromiso de un vecino que además tiene un negocio para servirle. Entre todos podemos hacer un comercio mejor, mejores servicios y mayor solidaridad.
No piense que está solo ante la competencia. A veces la competencia le necesita y sus vecinos también.
Escribe: Casavella. Agencia de Publicidad.